
Escribo esto desde un campus, rodeado de canastas, de niños que no paran y de entrenadores que tampoco. Y se me queda una idea fija en la cabeza, viendo trabajar a tanta gente buena.
La próxima temporada no se gana en octubre. Se prepara en julio. El verano no es un descanso del oficio; es la parte del oficio que casi nadie ve. Lo que un entrenador hace entre junio y agosto, cuando nadie le mira y no hay partido el sábado, define al entrenador que va a ser cuando vuelva la competición.
El entrenador también tiene pretemporada
A nuestros jugadores les diseñamos una pretemporada con todo el detalle: carga, descanso, progresión, objetivos. Cuidamos cada semana. ¿Y nosotros? Demasiadas veces, el entrenador desaparece en junio y reaparece en septiembre exactamente igual que se fue. Un año más viejo, pero no un año mejor.
El verano del entrenador tiene tres frentes, y los tres importan: el conocimiento (estudiar y formarse), la mirada (observar a otros trabajar) y la persona (descansar de verdad y reflexionar con calma). El que solo entrena cuando hay liga se estanca sin darse cuenta, porque la rutina de temporada no deja tiempo para pensar.
FORMACIÓN
El verano del entrenador de base es oro puro. Campus, tecnificaciones, clínics: en pocas semanas ves a cientos de jugadores y a decenas de colegas trabajar de mil maneras distintas. Es la mayor concentración de aprendizaje de todo el año, y la tienes delante gratis.
Lo digo por experiencia propia. He aprendido más en algunos campus, con el cuaderno en la mano, que en cursos enteros. Ves a un compañero corregir un detalle que tú explicabas mal, oyes una forma de hablarle a un niño que funciona mejor que la tuya, descubres un ejercicio que llevas años buscando. Todo eso está ocurriendo ahora mismo, en cualquier pabellón, este verano.
| La trampa principal. Ir a un campus solo a «dar» y no a «recibir». Cada campus es una formación encubierta si vas con un cuaderno y los ojos abiertos. Apunta el ejercicio que no conocías, la corrección que te gustó, la idea que te robó otro entrenador sin saberlo. Vuelve a casa con cosas, no solo cansado. |
RENDIMIENTO
A nivel de rendimiento, el verano es el único momento para revisar tu modelo de juego con la cabeza fría. Durante la temporada vas apagando fuegos; en julio puedes, por fin, pensar. Ver baloncesto de otros niveles, estudiar a equipos que admiras, leer, robar ideas para adaptarlas a lo tuyo.
Esa última palabra es la clave: adaptarlas. No copiar. Coger una idea y pasarla por el filtro de tu contexto, tus jugadores, tu calendario y tu pista.

| La trampa principal. Copiar el sistema de moda sin filtrarlo por tu contexto. Lo que le funciona a un equipo de Euroliga con doce profesionales y tres entrenamientos diarios no le sirve a tu cadete que entrena tres días por semana. La pregunta nunca es «¿esto está de moda?», sino «¿esto encaja con mis jugadores y mis medios?». |
PROFESIONAL
A nivel profesional, el verano construye carrera. Es cuando escribes, publicas lo que sabes, te certificas, mueves tu red de contactos y dejas que el mundo del baloncesto sepa que existes y cómo trabajas. El mercado de entrenadores se mueve precisamente en estos meses, mientras muchos están desconectados.
Y aquí entran las herramientas nuevas. El vídeo, los datos, la inteligencia artificial. Yo las veo como vi en su día el PC o los programas de edición: herramientas que evolucionan el oficio sin sustituir lo esencial. Mi mentor David Gil editaba vídeo de scouting cuando había que hacerlo con dos vídeos VHS y mucha paciencia; hoy una IA te ayuda a ordenar datos en minutos. Cambia la herramienta, no la costumbre: estudiar, preparar, decidir. La decisión final, la del jugador en la pista y la del entrenador en el banquillo, siempre cierra el círculo.
| La trampa principal. Desaparecer. El que no se deja ver en verano no existe cuando llegan las decisiones de septiembre. No hace falta vender humo ni inventarse nada: basta con compartir lo que sabes, de entrenador a entrenador. Tu trabajo habla por ti, pero alguien tiene que poder escucharlo. |
| LO QUE COMPARTEN En los tres planos, el entrenador que mejora en verano es el que ha entendido que formarse no es un curso que se hace y se acaba: es un hábito. Y los hábitos no se cogen en septiembre con las prisas; se cogen ahora, con calma, cuando nadie te obliga. |
Cuando termine este verano, ¿serás un entrenador con un año más de experiencia… o el mismo entrenador repetido un año más?
| DA EL SIGUIENTE PASO Cada quincena comparto análisis, metodología y reflexiones de entrenador a entrenador en la newsletter de coachsgonzalez.com. Al suscribirte te llevas gratis tres PDFs: 10 ejercicios defensivos, un capítulo de mi libro y mi playbook en 7 pasos. Suscríbete en coachsgonzalez.com ¿Quieres la metodología defensiva completa? «Defiende o muere intentándolo» está disponible en Amazon en ebook, tapa blanda y tapa dura. Consíguelo en Amazon: https://amzn.eu/d/0h2fjSpt |
— Sergio González Maiza
Entrenador Superior FEB · Licencia FIBA #202400852 · coachsgonzalez.com
Cada dos semanas: analisis tacticos, ejercicios y recursos. Sin spam.
Sin spam · Puedes darte de baja cuando quieras
¿Prefieres algo más directo o tienes un proyecto en mente? Escríbeme y te respondo personalmente.
Contactar conmigo